La teoría de las inteligencias múltiples surgió a principios de los noventa. En esta década fue cuando empezamos a escuchar hablar por primera vez acerca de nuevos tipos de inteligencia, entre las cuales está la inteligencia emocional: ejemplos concretos de cómo se aplica e identifica correctamente surgieron por todas partes, además, debido a la publicación del libro homónimo de Daniel Goleman.
¿Sabes reconocer situaciones que requieren de inteligencia emocional? Ejemplos prácticos, frases y cómo identificarla en el trabajo son algunos de los principales puntos que encontrarás en este blog. ¿Nos acompañas?
¿Qué encontrarás aquí?
Inteligencia emocional: ejemplos
Los ejemplos de inteligencia emocional permiten comprender mejor en qué situaciones se aplican. A través de las siguientes frases y situaciones veremos cómo se identifica este rasgo y bajo qué circunstancias puede ser de utilidad.
Ejemplo 1: comprender tus emociones
Si eres capaz de reconocer tus emociones, identificarlas y darles nombre, además de entender por qué han aparecido, seguramente es porque tengas inteligencia emocional. Comprender qué situaciones son las que provocan determinadas respuestas emocionales es un rasgo típico de las personas con IE.
Veámoslo con este ejemplo práctico: Ana siente preocupación e identifica que la emoción responsable de ello es el miedo. Y va más allá: reconoce que cuando aparece el miedo es en el momento en el que falla una pregunta del test de conducir. Finalmente, el pensamiento que lo origina es “No aprobaré el examen”.
Algunas frases con inteligencia emocional que puede utilizar son:
- He fallado una pregunta, pero eso no significa que vaya a suspender.
- La nota de mi examen no depende de fallar solo una pregunta.
- Que haya fallado una pregunta no significa que las haya fallado todas.
- He fallado una pregunta, pero la siguiente no volverá a pasar.
Ejemplo 2: gestionar las emociones
En lugar de dejarse llevar por lo que sienten, las personas con alta inteligencia emocional son capaces de gestionar sus emociones para responder con asertividad. Son conscientes de lo que sienten y hacen una pausa, lo que les permite cuestionar sus pensamientos, tomar perspectiva, regular las emociones y decidir conscientemente cómo responder.
Veámoslo con el siguiente ejemplo de inteligencia emocional: Pedro ha recibido la noticia de que han rechazado su candidatura a su trabajo soñado. En lugar de estar enfadado e irascible ante cualquier mínimo comentario por parte de su familia, decide salir a correr para descargar tensiones y darse tiempo para procesarlo sin herir a nadie de su entorno sin querer.
Practica estas actividades para trabajar la inteligencia emocional.
Ejemplo 3: confiar en las propias capacidades
En el momento en que se es capaz de gestionar las emociones también se pueden identificar aquellos pensamientos negativos que no aportan nada. Estos pensamientos intrusivos suelen causar inseguridad, y alguien con una buena IE es capaz de detectarlos y ver que no hay una base sólida detrás de ellos.
Lo ideal es enfocar la energía en cultivar pensamientos útiles y constructivos. En el siguiente ejemplo de inteligencia emocional lo vemos claro: Teresa siente que no va a ser capaz de ganar el torneo de tenis. Como tiene una alta inteligencia emocional, detecta este pensamiento negativo e inútil y lo cambia por otro más constructivo: va a dar lo mejor de sí y tiene la habilidad para enfrentarse a su rival.
En este ejemplo concreto, las frases con inteligencia emocional son muy importantes. Se trata de oraciones en positivo que reenfocan los pensamientos y ayudan a centrarse en lo verdaderamente esencial. Algunas frases con inteligencia emocional pueden ser:
- He entrenado duro, merezco estar aquí tanto como cualquier otro.
- Si he llegado hasta este punto, es porque tengo las habilidades y capacidades para ello.
- Conozco mis puntos fuertes y mis puntos débiles, y sé que puedo hacerlo.
Ejemplo 4: practicar la empatía
La empatía consiste en ponerse en el lugar de la otra persona. Esto se consigue a través de la escucha activa y tomando perspectiva. De esta manera, se comprenden las emociones, necesidades y puntos de vista, y se puede actuar con compasión.
En lugar de emitir juicios de valor, se identifican las emociones y creencias que llevan a alguien a comportarse como lo hace. Por ejemplo: Fernando ha pedido ayuda, pero su compañero no le ha echado una mano. En lugar de enfadarse, Fernando entiende que su compañero tiene mucho trabajo y no ha tenido tiempo suficiente para poder hacerle el favor.
Estas han sido algunas de las claves acerca de la inteligencia emocional: ejemplos que permiten visualizar de forma sencilla cómo se aplica y qué características la definen. A continuación, veamos algunos detalles acerca de la IE en el entorno laboral.
Inteligencia emocional en el trabajo
Es indispensable tener inteligencia emocional en el trabajo. En la gestión de equipos, la comunicación asertiva juega un papel básico para establecer vínculos de confianza y responsabilidad. Además, la IE en el trabajo se puede definir como la capacidad de identificar, gestionar y comunicar emociones dentro del entorno profesional.
La inteligencia emocional permite gestionar situaciones de estrés y optimizar procesos de toma de decisiones, por lo que es un pilar fundamental para mantener un ambiente de trabajo saludable. Además, a través de la práctica de la inteligencia emocional es posible mejorar la productividad y eficacia.
Algunos consejos para aplicar la inteligencia emocional en el trabajo son:
- Presta atención a tu actitud y sé un ejemplo para los demás.
- Ayuda a quienes tengan problemas con la IE.
- Ofrece ayuda en la mediación y resolución de conflictos.
- Ponte en el lugar de quienes forman tu equipo de trabajo.
- Programa reuniones de evaluación y desarrollo en las que destaques los logros del equipo.
Aprende a desarrollar la inteligencia emocional en el entorno laboral y conocer las estrategias para fomentar un clima de trabajo saludable son dos de las habilidades más buscadas por las empresas. Y no solo eso, sino que permiten mejorar las oportunidades de desarrollo personal y a comprendernos mejor.
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